Versión ilustrada del argumento de la ópera Turandot, con un toque.... algo personal.
El Primer Acto (o desvirgue):
Se abre el telón y aparece lo que pudiera ser Madrid, por la cantidad de chinos que hay. En esto que hace acto de presencia un pregonero y empieza a vocear:
“De parte del Señor Emperadoooooor, s’hace sabeeeeeeer, que las leyes cuestan, y que su chica, soltera y entera, la da en matrimonio, a cualquiera u cualquiese, que siendo de güena familia, tenga a bien resolver tres adivinanzas que ella misma le diráaaaaaaaaa. Ahora bien, el que se ponga a adivinalas y no atine, le vamos a hacer el cuello bien -algunos orgasman…-. Hace más bien poco, el chico de los Persas, no dio ni una, y de aquí a un ratejo lo vamos a escamochaaaaaaaaar. He dicho.”
Y se vuelven todos locos. “¡Eso! ¡Que lo maten! ¡Que se joda ahí! ¡Por bacín y licinciao, le está bien empleao! ¡Capullo! ¡Tonto lo hueeeeeeevos! ¡Muete!”