domingo, 16 de julio de 2006

Una ópera aTREVIda

Versión ilustrada del argumento de la ópera Turandot, con un toque.... algo personal.


El Primer Acto (o desvirgue):

Se abre el telón y aparece lo que pudiera ser Madrid, por la cantidad de chinos que hay. En esto que hace acto de presencia un pregonero y empieza a vocear:

De parte del Señor Emperadoooooor, s’hace sabeeeeeeer, que las leyes cuestan, y que su chica, soltera y entera, la da en matrimonio, a cualquiera u cualquiese, que siendo de güena familia, tenga a bien resolver tres adivinanzas que ella misma le diráaaaaaaaaa. Ahora bien, el que se ponga a adivinalas y no atine, le vamos a hacer el cuello bien -algunos orgasman…-. Hace más bien poco, el chico de los Persas, no dio ni una, y de aquí a un ratejo lo vamos a escamochaaaaaaaaar. He dicho.

Y se vuelven todos locos. “¡Eso! ¡Que lo maten! ¡Que se joda ahí! ¡Por bacín y licinciao, le está bien empleao! ¡Capullo! ¡Tonto lo hueeeeeeevos! ¡Muete!

Y en medio de tanto loco salen una muchacha con un agüelo que no ve tres en un burro diciendo “que me ayude alguien, que el cascarrabias este se me ha caído y no hay quien lo menee”, Y en eso que llega otro y le dice al abuelete en cuestion: “Opáaaaaa, si eres tú, ¿cómo te han tratado en la última gasolinera que te dejé… en la que me olvidé por descuido de ti?”. El padre le dice:

-Cabronazo, yo que creía que te habías matao por ahí.
-No, es que mira que te explique, las monjitas del asilo donde estabas van buscándome porque les debo lo menos tres años de cuota. Calla, tonto, que como nos pillen la hemos cagao.
-Pues mira, cuando nos quitaron la casa para pagar el préstamo que sacaste a mi nombre y me echaron del asilo, una muchacha me dijo que me iba a hacer de lazarillo pa que no estuviera solo, era esta, la Liú, que ha estao robando carteras a giris en la Plaza Mayor pa que comiéramos.
-¡La madre que la trajo! ¿Pero muchacha, tú de dónde has salio?
Y la muchacha, mu avergonzá, sonrojada le dice:
–Yo era criada en su casa
-¿Y porqué has hecho to esto?
-Porque un día, en su casa, le vi saliendo de la ducha, sin toAAAAAALLAAAAAAAA.




Y en cuanto dice eso empiezan otra vez los locos a decir que si ahí no paran de matar gente, que eso de degollar a gente quita mucho estrés y está mu bien, así que pa’lante los muchachotes que quieran a la muchacha del Señor Emperador, que se los van a cargar a tos.




Después se ponen a decir que si no sale la luna… cambiando de tema sin que se note, que se dice... “Luna, sal, luna, sal”, pero no sal de la que se le echa a los huevos, no, de imperativo de salir. Cuando sale tos se ponen mu contentos y al rato se callan porque unos chavales están recitando una poesia, que la verdad… el poeta se cubrió de gloria… menudo pestiño.




En esto que sale el chico de los Persas y lo ven que es tan guapo, tan majo, tan bien vestio, que le dicen a la princesa. “Ten piedad de la criatura, que si a ti no te sirve a nosotros nos hacia una apaño. No te lo cargues, no te lo cargues….” Como se ponen tan cansinos la princesa sale, se pone mu seria y les hace un corte de mangas. Así que se lo van a cargar con lo apañao que se le veía.




Pues el muchachote que estaba con su padre y la sirvienta se le va la cabeza y dice que a la princesa esa le hacía el coito reiteradamente y sin sacarla…




Su padre:

-¿Qué haces, hijo mio?
-¿No lo ves?
-Pues no.
-Pues que la chica del emperador está más buena que una patá en la boca del estómago.
-Tú estás loco nene, tú estás loco.
-Que no, que como la pille la eszaleo.- Dicho lo cual al chico de los Persas le cortan el cuello y el padre le dice:
-¿Lo ves? ¡Ese sí que está eszaleao!
-M’es igual, que m’es lo mismo.
-Cuatro goticas cada media hora, me haga falta o no me haga falta.
-Que me he encaprichao de la muchacheja. Voy a por ella.




Entonces aparecen tres yo que sé qué, que le echan el freno:

-Dónde vas insensato, que te van a matar, tira por ahí que hay más tías que botellines de la cruzcampo.
-Que me dejéis pasar…
-Pero vamos a ver, si por mu princesa que sea es una tía al fin y al cabo, tiene lo que todas, dos, más o menos, así que no te compliques que te vamos a tener que matar.
-Que os estoy diciendo que me dejéis pasar………
-Que no hombre, que no, que si tienes un calentón vete por ahí de picos pardos, te hartas ha forniciar y ya verás como se te va la tontería.
-¡Vamos a ver! ¿Cómo os tengo que decir las cosas…? ¡QUÉ ME DEJÉIS PASAR!




En esto que se asoman unas muchachas por la venta y les vocean:

-¡IEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH! ¿Los queréis callar? ¿No veis que esto son horas de dormir y no de estar chillando en la calle?

Entonces parece que se calman un poco pero siguen con su ruque ruque…
-Que las adivinanzas son mu complicás, insensato, que a ver pa qué, que to esto es un engaña bobos.
-Que es que me encaprichao, dejame tranquilo, joé.

Ya hasta su padre desesperao le dice:
-¿No te das cuenta que no sirve de na jugarte el cuello? ¿Qué quieres, que te maten y tenga que estar yo pagando toas las facturas que debes con mi pensión? Anda, Liú, dile tú algo a ver si lo haces de entrar en razón.




Y la Liú le dice:
-A ver hermoso, ecuchame. Me tienes ya hasta los huevos. Después de to lo que hemos andao por la Plaza Mayor atracando giris, a ver si dábamos contigo y ahora te vas a meter con la hija del Emperador pa que tengamos que salir este y yo por patas cuando se jipien de que somos nosotros. Este se va a quedar sin hijo, y yo sin portarretratos humano. ¡Me tienes hasta los HUEEEEEEEEEVOS! ¡Haz un poquito de caso, haz el favor!




-No llores, hija mía, porque un día me viste la minga y la verás, pero no la catarás. Lo que tienes que hacer es estate en lo que estás y si mañana ven quienes sois vosotros, te echas al agüelo al hombro y sales corriendo…
-Verás tú que nos van a pillar.
-Que no, tú tira de él y que coma bien, que lo veo mu flacucho…

Y siguen discutiendo así una eternidad, se vuelven a enzarzar los otros tres de antes a decirle lo mismo y el tío empeñao en que va a ir a por la princesa. Que sí, que no, que sí, que no, hasta que en un descuido se escapa y le aprieta al timbre:

-¿Está la princesa? ¿dile que mañana vengo a ver que adivinanzas me cuenta?
-¡Quieto parao, que esto no es tan fácil!

Aparecen los geos, y mientras su padre y la Liú se esconden, se lo llevan a tenelo guardao. Y se cierra el telón.







Acto Segun(do) quién lo cuente:


Se abre el telón y salen los tres que le intentaron echar el freno al muchachote que se había encaprichao de la muchachota. Se saludan y resulta que se llaman (por estricto orden de aparición) Ping, Pong y Pang… Y esto no es un chiste, es verdad como la vida misma. El caso: que se empiezan a repartir los preparativos que tienen que tener preparaos pa cuando el muchachote haga la prueba de las tres adivinanzas. El Pong, que no es el más tonto, dice “Yo prepararé el bodorrio por si lo hace bien” (eso ya estaba preparao desde el primer tío que llegó a intentar casarse con la princesa de los $#@€#....). El que parece menos espabilao de los dos restantes, Pang, dice que el prepara el funeral (otro funeral….). Y el Ping, cuan funcionario cercano a la jubilación, se escaea de hacer cualquier cosa, de una manera envidiablemente magistral… ¡Cuantísimo hay que aprender de este personaje!



En fin, pues eso es básicamente, luego se ponen a hablar de que si tienen un chalet en las afueras con cabezas de ciervos y no sé cuantas fanegas de viñas sin podar todavía y les da pena que toa la vendimia se les va a ir al carajo, pero tienen que currar pa la princesa y echar horas (menos Ping, por supuesto).



Cuando ven que ya han metido suficiente relleno para la primera escena del segundo acto se van a la segunda, que ahí es donde está la chicha….




¿Cómo estaba el palacio imperial? Abarrataoooooooo. Ahí to lleno de gente expectante, ven pasar a los sabios y to el mundo “Ole ahí, mira los sabios que majos, cuanto saben, que barbarismo….” Vamos, que parece que en cualquier momento va a entrar Escamillo a la plaza….

Entran también el Pang, el Ping y el Pong y por si acaso no nos habíamos enterao la gente lo dice. En esto que sale el emperador y la gente se vuelve loca (más aun): “Diez mil años de vida al emperador!!!!!!!!!!! No te tenías que morir nunca, ahí estés to la vida en el hospital ingresao con 300 dolores!!!! no sé qué, no sé cuantitos…”.



2ZyuuhQ7KEE Y pasan también al muchachote pa que el emperador le pase revista y le dice:

-Por una mierda de ley estoy obligao a hacer el paripé este siempre que un chaval se quiere cepillar a mi muchacha y la verdad, estoy un poquito hasta… las narices. Haz el jodío favor de ite por donde has venío.
El otro le contesta:
-Hijo mido, yo quiero hacer el coito.
-Pero vamos a ver, que no está el horno pa bollos, que ya sé que está de moda pero pa mí que no te conviene, por una churri “perder la cabeza” ¿lo has cogio? ¡Qué weno tío! ¡Se me acaba de ocurrir!
-Hijo mido, yo quiero hacer la caidita de Roma.
-¡Eah! Si eres más tonto que una mula detrás de otra, que le vamos a hacer….




Como son mu ceremoniosos sale otra vez el pregonero a contar la misma historia que cuando empezó la ópera, por si a alguien se le había olvidao y después otra vez los críos diciendo otro poema que había ganao el concurso de poesía romántica de la romería del pueblo este donde estaban. Un premio mu prestigioso, por cierto.







Y sale la princesa, Turandot, diciendo:

-“Er día que me puzo los cuennos mi novio el Matías, me jinsé de llorar, o aquella otra vez que tuve que pelar dosientosincuenta kilos de sebollas cuando esta jasiendo la mili, también me jinsé de llorar, o cuando vi esa pinicula tan bonita en la que el Car Cable le disia esas cosas tan bonitas a la señorita Escalata, también me jinsé de llorar. Pero como disía mi agüela, nunca llorarás tanto, como cuando te saquen una muela.”

-¿Y eso qué tiene que ver?, ¿si además es de los mojinos escocios? (¿ha hecho la mili? A esta le sobra un bulto….)

-Pos que mi agüela era mu lista, pero se casó con un poltroski y no le daba más que disgustos, y un poco más y vende el palacio y la madre que lo trajo, así que yo no me caso con un forastero por mu de güena familia que sea.





Y sigue:
-Ea, ya está, ya lo he dicho, ahora prepárate, que sin más paranjón te atizo las adivinanzas. La primera: “Grande y gorda yo la quisiera… que entre la piernas no me cupiera. ¿Qué es?”

To el mundo susurrando “la polla, la polla….” Pero el muchachote le aprieta al pulsador y responde:
-Eso es..................... tu yegua.

Salen los sabios disparaos y leen la chuleta (sí, sí, mu sabios pero tien que mirar la chuleta, estos se sacaron el título de sabios copiando) y dicen que está mu bien, que es su yegua…





-Tú, forastero, que va la segunda: “Con la punta apunta. Con el culo aprieta. Y con lo que cuelga tapa la grieta. ¿Qué es?”

To el mundo susurrando “la polla, la polla, esto tiene que ser la polla….” Pero el muchachote le aprieta al pulsador y responde:
-La aguja con el hilo……….. jaaaaaaarrrrrrrrrrr…….

Otra vez que salen los “sabios” a leer la chuleta, y efestivamente es lo que había dicho.





-Ea, que suerte tienes, güeno, esta ya es la última que no la adivinas seguro, me parezco a Juan de la Cosa: “Dura y seca se mete. Sale blanda y chorreando leche. ¿Qué es?”





Todo el mundo pensando en lo mismo “esto sí que es la…”. Un silencio incómodo de la hostia, hasta que ya sale el muchachote y dice:
-Lo sé, lo sé, aunque estoy pensando en otra cosa lo sé, toma ya. Eso son las galletas en el tazón.

Otra vez que salen los sabios y le dan la razón. Allí to el mundo se vuelve a volver (¿?) loco y empiezan a felicitarlo, tirarle confeti, vamos, que están más contentos que na. Y la Turandot dice:

-No puede ser, ¿cómo es posible que lo hayas adivinao?
-Porque yo ya me sabía el chiste de “Sebastian, el chistón y la bastera que el señor conde se va”




-Cabrito…. No quiero, no. No me quiero casar con el gañán este que me va hacer lo mismo que a la agüela y esto va a ser una desgracia…

El padre, que ya lo tenía ganao el muchacho, le dice que nada, que ya que el otro se había jugao el cuello, lo menos que podía hacer es respetar el bando e irse de luna de miel con el tío este a la casa de la Tía Carmen, la de Tenerife, “que ten tengo mu consentía” pero la otra estaba emperrá en que se quería quedar pa vestir santos.





Cuando ve el panorama, el muchachote le dice:
-Mira, me has hecho tres adivinanzas mu complicás y he atinao las tres, así que prepárate que yo te voy a decir una na más: “Largo, largo, como un pepino y con pelos en los huevos. ¿Qué es?” ¡que no, hombre, que no! Que esa es mu fácil. Mira, ni te has dignao a preguntarme como me llamo, cabrita, si me dices siquiera el mote que me tenían en el instituto antes de que amanezca, que me maten, me juego el cuello a que no lo adivinas.

El Emperador se queda flipao y dice:
-No te preocupes, que la tontaca esta no lo adivina ni en un mes.





Y se va to el mundo, le gritan otra vez cosas al emperador y se cierra el telón.





Acto Impuro (a la par que tercero):

Pues ya es de noche y está la cosa muy malita… Suena una música así como la de la película “Vertigo” y unos cuantos tíos, haciendo las veces del pregonero empiezan a vocear:

-¡Que no se duerma nadie ni ninguno, aquí hasta que no se sepa el nombre del forastero no duerme nadie, y como no lo averigüemos la Turandot va a declarar la ley seca, no vamos a poder beber ni una cañita durante los tres meses que va a estar matando a to la gente que sois de aquí

-Jar…. Que pena… Nos va a matar, y sin cerveza… jar…… esto no puede ser, nos va a hacer pupita….. ayayayay

El forastero se pone romanticón y empieza a cantar:

-Eso, eso, que nadie duerma, y la princesa tampoco, que se acostumbre a no usar las noches pa dormir… ¿Que quieres saber mi nombre? Te lo voy a decir, pero va a ser mañana y en posición vertical, Turandot, guarrilla, que te voy a enseñar lo que es hacer de tripas corazón…………………


Ay mi Placidín.... qué machote, que hermoso.... que es que en una de estas salgo del armario....

Total, que acaban llegando Ping, Pang y Pong. Lo cogen al forastero del cuello y le dicen:

-Vamos a ver, muchachote, que no estás na más que en las tontás. ¿Es que no estás oyendo? ¡Que nos van a matar como no digamos tu nombre, que nos van a matar!
-¿Qué queréis?
-¿Nusotros? No, no, no, si la cuestión es a ver que quieres tú. ¿Cuánto?
-¿Cuánto?
-El precio.
No, esa es de otra ópera, pero también nos vale, güeno, que empiezan a proponerle:
-Mira, si lo que quieres es hacer el coito, tú no sufras, nos dices como te llamas y te preparamos la casa playboy pero sin fotógrafos, toas las chiquillas pa que hagas lo que quieras con ellas.
-Que no, hombre, que no, que yo lo quiero es a la cipotona de la princesa.
-Pues vamos a ver… ¿Dinero? ¿Quieres dinero? Vas a tener el que quieras, si nos dices tu nombre te hacemos alcalde vitalicio de Marbella, ¿qué te parece?
-Que no, que no, que la princesa tiene más, dejame tranquilo.
-¡Qué cabezón! Mira, ¿quieres fama? Nosotros te preparamos un disco de ópera pop-chillout-funky que arrasa en el mundo entero ¿te hace?
-Que no, que no, además, a mi el pop-chillout-funky no me gusta, lo que me gusta es el Folck-jazz….

Y ahí siguen discutiendo hasta que llega un grupo de civiles, con la capa y el tricornio diciendo “Ya tenemos el nombre, estos dos estaban con él el otro día, seguro que saben como se llama”. Eran la Liú y el padre del muchachote. Llaman a la princesa, que va p’allá volá y dice:

-Vaya, vaya, vaya…. Parece que estás un poquito seriote… jajaja, ya voy a saber como te llamas.
-Pero so bobos, que estos no me conocen, que el viejo chulea a la muchacha y les estaba preguntando cuanto me cobraban, pero no me conocen de na.
-Eso habrá que velo. A ver, agüelo, ¿cómo se llama éste?
Entonces salta la Liú y dice:
-El agüelo está senil perdio y no tiene ni puta idea, el nombre de este muchacho lo sé yo na más.
-Que bien, que bien, ya estamos tos salvaos, a ver ¿Cómo se llama?

Y el forastero: “tú no sabes na, desgraciá
Está la gente mu nerviosa y dice la Liú:

-Yo lo sé, pero no los lo voy a decir, joderos.
La Turandot:
-¿Que no? Eso lo vamos a ver. Sujetala y tirale pellizcos en los pezones….

Claro ella empieza a gritar… “Ah! Ah! Ah!

-¡Pero si se está poniendo cachonda la mu guarrilla!
-Venga que ya no grito más (a los guardias civiles) Seguir pellizcando, pero taparme la boca que me gusta más….

Cuando ya le dan un buen repaso dice la Turandot:

-Anda, soltala que ya ha tenio bastante. A ver, dime como se llama.
-AAAAAAAAntes muerta que sencilla.
-Hay que joderse… como dijo Josefina, en fin, pero chiquilla, ¿qué t’ha dao esa fuerza y esa entereza fisicamente y moralmente hablando?
-Principesa, ¿quies sabelo? “Una cuarta de carne cruda”.
-Jar…………… Una cuarta de carne cruda………
-Sí, y por esa cuarta soy capaz de echarme en manteca colará si fuera preciso, ¡Hala! Supera eso.
-Vale, traer al verdugo…

Llega el verdugo, y empieza a hacerle cosquillas en los pies hasta que dice:

-Vale, vale, que ya no aguanto más.
-Venga, sí, soltarla otra vez. A ver, dime el nombre de una vez….

-Mira, princesilla de caca, tú que te pones tan chula, que parece que no te has puesto caliente en la vida, a ti también te va a dar palmas el asunto en cuanto el cipotón este te arrime la cebolleta, que lo sepas, pero como ya he dicho, antes muerta que sencilla. ¡Hala! Supera esto.
Y coge una espada y se mata.

La ceñorita Apile Millo en pelsona.

Un jaleo que se monta ahí… Que pa qué… El padre del muchacho le empieza a dar en el hombro:

-Eh! Liú, hermoseja, venga que ya va siendo hora de ir a por churros, levántate que está la cosa mu malita…
-Hermano, ¿no ves que se ha muerto?
-Pues verlo, lo que se dice verlo… ¡CABROOOOONES! Los vais a enterar, va a venir su espíritu y los va a hacer pupita, ya veréis, ya… y ahora, ¿Quién me va a comprar los churros en San Ginés? ¿por quéeeeeee?Estan tos mu afectaos y mu dolios…
-Pobrecilla que se ha matao por nuestra culpa… que lastima, ea, vamos a llevarla al anatómico-forense y que vengan los de CSI.

Se van tos y se quedan la Turandot y el forestaro, que le dice:

-Vamos a ver, hermosa mía, te has cargao a la muchacha esta, que era mu maja y mu güena y no sabes como me llamo, hace falta coraje…Y le coge el fular y se lo quita

-¡Eh! ¿cómo te atreves? Que yo puedo hacer lo que me da la gana, pa eso soy la hija del cielo…
-Tú lo que eres es una hija de… “Hija del cielo, hija del cielo”… ñañañañaña…. A ver si aprendes que por mu hija del cielo que seas, de escayola no eres… El día que te enganche… de la humedad te va a salir un chaparro en la espalda…
-No me toques, ¿estás pensando lo mismo que yo? Pues eres un guarro, cerdo, no te me arrimes.
-Ven p’acá cordera que vamos a hacer el cepillo…. Yo pongo el palo y tú pones los pelillos… que los tienes coloraos…
-Que no, que me acuerdo de mi agüela.Y así se tiran un rato hasta que el forastero aferrola por detrás, le arrima la cebolleta y le da un chupentón en el cuello… La princesa se queda blanca… le empiezan a temblar las piernas, le aumenta el pulso y empieza a hacer cuentas de to lo que ha notao por detrás…
-Hijo mío, que un poco más y me violeas… ay, ay, ay… -Empieza a lloriquear- Que ya sale el sol y yo con el calentón este en el cuerpo… ¿Qué te parece si antes de ir al palacio echamos un kikibaño?
-Uy, uy, uy… ya te he engañao… hala, pues pa que veas lo chulo que soy –eso cree él, nosotros pensamos que lo que es, es un gilipoi@#– te via decí como me llamo. Soy Calaf, el hijo de perr… de Timur.
-Ay! Que gusto gusto que ya sé tu nombre, hala, pa’l palacio se ha dicho.

Y p’allá que se van. En eso que está allí to el mundo preparao, la gente gritándole las misma idioteces al emperador, el cual coge la palabra y dice:

-A la emperatrig y a mi, nog llena de ojjgullo y satijfación, felicitagleg egtag fiegtag tan entrañableg, que gean feligeg y coman munchog pronfintelores…
Su hija:
-Padre, te habrás quedao a gusto… Ya sé como se llama el forastero, su nombre essss………

En esto que aparece una rubia con coleta, ropa deportiva y una bandera verde corriendo por el escenario mientras suena el “libre” de Nino Bravo. Cuando llega al otro extremo, se para, clava la bandera en el suelo, se sienta reventá en una piedra y dice: “¡¡¡¡¡¡Poooooooooooor fin!!!!!!! Aquí hay cobertura de Amena”.El emperador que es un cachondo también dice:

-Jejeje, y ademag og podéig bañá, que no hay apenag oleaje… ¡jajajajaja!

La princesa que se harta…
-¡Güeno! Como los iba diciendo: que ya sé como se llama. Su nombre es… … … … ... … … … … …CIIIIIIIIIII POOOTÓOOOOOOOOOOON

Y ya la folla (sí, sí, la multitud, vamos) se pone mu contenta “Hay que ver… que parecía tonta cuando la compramos y mira ahí como se ha espabilao… se van a hartar de arrimar barro… qué barbarísmo, que hemos conseguio casala, a ver si nos deja ya tranquilos, ¡Hala! ¡A cascala!

Y se cierra el telón… Otra vez, pero ya ha acabao del to.







4 comentarios:

Melissa dijo...

Ayh me muero, me mueeeeerrroooo.....




JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Y eternamente JA

¿Y ya lo ha visto Eugenio?

Turandot dijo...

Ya te lo dije cuando lo publicaste en el foro, pero te lo repito: ¡¡¡¡GENIAL!!!!

Turandot dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Papagena dijo...

JAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJJAJAJJAJA

Ay lo que me he podido reir :'-)

Eres un genio, jodío

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJJA